Tarjetas de Crédito

Una cartera llena de tarjetas de crédito es bueno, ¿verdad? Tal vez sí y tal vez no. Una tarjeta de crédito te permite conseguir dinero, bienes y servicios en el presente en cambio por una promesa de pagarlos en el futuro.

Cuando se usan inteligentemente, las tarjetas de crédito les permite a la gente aumentar su salario, disfrutar inmediatamente de los frutos de su labor, y resolver los problemas financieros a corto plazo. Aunque una tarjeta de crédito parece la respuesta perfecta a tus problemas financieros, si no la usas inteligentemente te puede causar aún más problemas. Si no puedes cumplir con los pagos de tu tarjeta de crédito, te puedes ahogar en tus deudas. No interpretes la promesa de “planes de pago fáciles” literalmente. Usando más crédito de lo que puedes repagar es una trampa.

Según los expertos el propósito primario de una tarjeta de crédito debe de ser la conveniencia. Comprar cosas por medio del teléfono o Internet, o el simple beneficio de no tener que pagar todo con efectivo son todos ejemplos de uso apropiado de una tarjeta de crédito. Si usas tu tarjeta de crédito propiamente pagarás el total de lo que gastas a base mensual. Si no pagas todo el balance que debes tendrás que pagar intereses.

La factura de tu tarjeta de crédito declara claramente lo que es tu pago mínimo, pero ¡ten cuidado! Los pagos mínimos son otro tipo de trampa; se destinan a que te tarde meses o años para pagar tu balance.

Hay muchos tipos diferentes de tarjetas de crédito. Una tienda grande o cadena puede ofrecer tarjetas para uso en esa tienda o cualquiera de sus sucursales. La tienda se encarga del procesamiento y las facturas. Las tarjetas bancarias, como Mastercard y Visa, son tarjetas de crédito de bancos y hay millones de negocios en los EUA y el resto del mundo que las aceptan. Se pueden usar en hoteles, restaurantes, tiendas, cines y para comprar billetes de avión—en casi cualquier lugar. Las grandes empresas petroleras proveen tarjetas de crédito que ofrecen crédito para gasolina, aceite y otros productos. Los intereses y otros cargos varían según cada tarjeta.

La deuda excesivo de crédito es un problema serio que frecuentemente empieza después de la escuela secundaria. Es importante recordar la diferencia entre tus deseos y tus necesidades. Presta atención a tus hábitos de gastar dinero, evita el uso de crédito para comprar cosas no esenciales y planea pagar tu balance de crédito cada mes.