Compartiendo Una Vivienda

Por fin, has decidido a salir de tu casa. Has encontrado el lugar perfecto donde vivir; ahora todo lo que necesitas es el compañero perfecto para compartir ese lugar. Pero sé realista: ¡nadie es perfecto! Todos tenemos problemas y todos somos diferentes. La mejor manera de decidir cómo llevarte bien con tu compañero es la comunicación.

La comunicación es algo valeroso e importante entre los compañeros. Normalmente es la manerita más eficaz para solucionar los problemas. Otra cosa para resolver los conflictos es un contrato entre los compañeros.

Un contrato entre compañeros es un acuerdo con condiciones específicas sobre las cuales los compañeros se ponen de acuerdo antes de decidir a vivir juntos. Esta es la manera más fácil de resolver los problemas sobre cualquier cosa. No importa si el conflicto se trata del ruido, o qué tipo de música se puede escuchar en la casa, tu y tu compañero pueden componer tu propio contrato. Tu contrato se debe de usar para solucionar los problemas.

La mayoría de los contratos entre compañeros deben de incluir lo siguiente:

  • ¿Qué hora es mejor para la silencia o para estudiar?
  • ¿Quién limpiará? ¿Qué limpiará? ¿Cuándo?
  • ¿Qué están dispuestos a compartir?
  • ¿Cuándo se puede invitar a gente, o montar una fiesta?
  • ¿Qué pasa cuando una persona no puede pagar la renta a tiempo?
  • ¿Cómo y cuándo se discutirán los problemas?

Estas son sólo algunas ideas para un contrato. Todo depende de cuánto se conocen y se confían entre si. Si acabas de conocer tu nuevo compañero, planea para componer un contrato formal. Muchas universidades los recomiendan.
El contrato les ayudará a solucionar algunos problemas que se presentan. No hay mejor manera de defender tus derechos que mostrarle ese contrato firmado a tu compañero. Suerte con encontrar un compañero, y fíjate en unos contratos ejemplares en el Internet.